Se han detectado entre la vegetación baja (brezos o helechos) de las zonas boscosas por encima de 1200m de altitud del Puerto de Piqueras, desde La Póveda hasta Yangüas, así como el valle del Razón, alto de Cebollera y todo Urbión.
Suelen acumularse las larvas en los extremos de la vegetación y al rozarnos con ellas, se adhieren a nuestra ropa o calzado.